Centro argentino de biopilates dolor lumbar y mareos

Ocho de cada diez personas pueden tener dolor de espalda en algún momento de sus vidas y suelen producirse entre los 30 y 50 años, muchas veces este problema les impide llevar una vida normal. El sedentarismo, el estrés, las malas posturas y el sobrepeso, suelen ser los motivos principales que originan los dolores de espalda, que son una de las causas más frecuentes de consulta para los médicos.

Una vida sedentaria y la falta de ejercicio nos pueden llevar a la obesidad que repercutirá en el reparto de cargas de nuestro cuerpo provocando una sobrecarga. Para entender el cuerpo humano debemos tener en cuenta que está constituido por dolor lumbar ejercicios dos mitades (hemicuerpos) separados por la columna vertebral.


Cualquier problema o desajuste en uno de ellos puede provocar una respuesta anómala en el contrario (contractura muscular).

La contractura puede aparecer cuando se exige al músculo un trabajo, puntual o mantenido, superior al que puede realizar. También ciertos desequilibrios en la anatomía de la espalda pueden provocar que algunos grupos musculares estén más predispuestos a realizar esfuerzos, que otros que sean más pasivos. Esto puede ocurrir si la fuerza necesaria para la realización del ejercicio es mayor que la que el propio músculo puede ofrecer o si sólo utilizamos un lado de nuestro cuerpo para el traslado de cargas escoliosis causas.

El cuerpo reacciona ante desequilibrios mediante un mecanismo de defensa propio (la contractura) que no es la causa primaria del dolor, pero sí un factor añadido que puede agravarlo. Un fenómeno extraño provoca que el cuerpo se sienta desprotegido y adopte una postura alterada y perjudicial. Esta postura aumenta la contractura muscular y como consecuencia el dolor. Todo esto puede derivar en una descompensación de fuerzas y longitud de las dos mitades de nuestro cuerpo. Deberemos evitar estas posturas patológicas para no empeorar nuestra salud.

Con el paso de los años, comenzamos a endurecernos, a acortarnos muscularmente y vamos perdiendo la movilidad de nuestro cuerpo. La fuerza de la gravedad hace su trabajo y en la mayoría de los casos ni somos conscientes de que problemas lumbares nos vamos achicando. La extenuante rutina, sumada al sedentarismo creciente de las grandes ciudades y las presiones, hace que cada vez nos movamos menos y músculo que no se ejercita, se termina atrofiando.

Nos llegan alumnos al estudio que ya no pueden agacharse para atarse las zapatillas, han perdido el mínimo de flexibilidad necesario para tal fin. No pueden levantar los brazos por sobre la cabeza, han perdido la movilidad de su columna y cuando necesitan girar lo hacen en bloque como si estuvieran soldados. Como bien decía Joseph Pilates: Si tiene la espalda rígida a los 30, ya es un anciano. Si la tiene totalmente flexible a los 60, todavía es joven.

Somos la generación que trabaja más cantidad de horas y se mueve cada vez menos, en comparación a otras épocas. Nuestros tejidos se adaptan a la posición que le proponemos, si pasamos 9 horas diarias frente a una computadora, nuestro cuerpo se adapta a esa postura. Comienzan a aparecer alteraciones en la columna, se alargan y debilitan los músculos de zona dorsal de la espalda y se acortan los músculos del pecho y comenzamos a caminar la vida con una joroba en la espalda (actitud cifótica). Las piernas que permanecen dobladas y quietas durante largos períodos del día, comienzan a perder su flexibilidad. Pensá cuál es la posición en la que pasás la mayor parte del día y fijáte en un espejo si ya no adaptaste esa misma posición a tu vida. Una mala postura envejece más que las primeras arrugas.

A diario, le exigimos a nuestro cuerpo grandes esfuerzos y muy pocas hernia discal lumbar tratamiento fisioterapia veces tenemos en cuenta qué es lo que nuestro cuerpo nos pide que hagamos por él. Para muchas personas, el cuerpo es algo ajeno, desconocido; no se dan cuenta que, como dice Therese Bertherat: nuestro cuerpo es nosotros mismos. Somos lo que parecemos ser. Pero nos negamos a admitirlo. No nos atrevemos a mirarnos.

Un alto porcentaje de nuestros alumnos acudieron a consultarnos por clases de Pilates, luego de un tiempo razonable de soportar algún tipo de dolor en su cuerpo o en el peor de los casos, cuando ya las dosis de analgésicos no surtieron más efecto. Cuando el semáforo del dolor ya está en el rojo, aparece el consejo profesional de comenzar alguna actividad física que corte el círculo vicioso del dolor. Para este momento hace tiempo que pasamos del leve malestar a un trastorno crónico. Lamentablemente, muchas veces, el dolor nos hace concientizar que tenemos que ocuparnos de nuestro cuerpo.

El cuerpo tiene sus propias exigencias y necesidades, y no está disociado de nuestros pensamientos; al contrario, somos una unidad cuerpo-mente. Lo que nos rotoescoliosis lumbar izquierda pasa por dentro es fácilmente decodificado por fuera. Las posturas y acciones de una persona nos hablan del tipo de persona que es. No sólo comenzamos a parecer mas viejos, sino que actuamos como viejos!!! Estoy seguro de que tendrás muchos sueños por realizar en tu vida y muchas veces te está faltando la energía necesaria para empezar a caminarlos.

Reducir el riesgo de lesión y mejorar el rendimiento deportivo son los dos objetivos principales de cualquier programa de acondicionamiento físico diseñado para la práctica de un deporte específico. En el caso del golf los elementos esenciales del método diseñado por Joseph Pilates se aplican en los tres niveles de este programa: preparación, compensación y rendimiento.

Primer nivel, preparación. Esta fase debe desarrollarse incluso antes o, como muy tarde, al mismo tiempo que se realiza la iniciación en el juego del golf. Consiste en una evaluación de las necesidades físico-motrices. Por ejemplo, una falta de movilidad y control pélvico provocada por un acortamiento de la musculatura escoliosis tratamiento flexora y extensora de la cadera limita, en primer lugar, en la postura correcta en el set up del swing de golf y, posteriormente, en el recorrido de rotación durante el backswing y en la fase final del follow-throuh.

Segundo nivel, compensación. Toda actividad deportiva se caracterizada por unos patrones posturales y de movimiento específicos, que son de carácter repetitivo y normalmente asimétricos (en el plano lateral, trabajando más un lado del cuerpo que el otro, o en el plano antero-posterior, implicando más la musculatura anterior o posterior). Por ejemplo en el golf el movimiento básico es el swing y siempre escoliosis tratamiento fisioterapeutico se realiza hacia el mismo lado. Esta repetición asimétrica deforma y desequilibra las estructuras músculo-articulares. En este segundo nivel el plan de acondicionamiento físico compensa estos desequilibrios musculares que podrían derivar en lesiones.

Hombros. Es una parte muy importante para lograr un swing atlético. En consecuencia la musculatura de los hombros debe estar en buena forma y ser realmente flexible. Las lesiones (hombro doloroso y tendinitis) se suelen producir en el hombro líder (izquierdo en los golfistas diestros) al estar en una posición más elevada en el stand y por el grado de tensión al que se somete desde el backswing hasta el punto de impacto.

Codos, manos y muñecas. La epicondilitis humeral externa (codo de golfista) es una inflamación de los tendones del codo que lleva a la degeneración del área que lo rodea. Un hombro débil también contribuye al desarrollo de tendinitis en el brazo líder debido a la compensación con el codo. Si el hombro es débil, el codo y el brazo tienen que trabajar el doble para compensar esa inestabilidad.

Espalda baja. Es común en los golfistas sufrir de lumbagia debido a la reiterada flexoextensión de la columna (especialmente en rotación). El dolor en la espalda baja se debe a la disfuncionalidad del movimiento (mecanismo dolor lumbar causas incorrecto del swing) y a la mala postura provocada por falta de control abdominal e inestabilidad de la zona lumbo-pélvica lumbar. Además, unas caderas poco flexibles (acortamiento de los flexores) también pueden generar esa mala postura y el dolor de la zona lumbar. Otro factor de riesgo de lumbalgia son las vibraciones producidas por el palo tras golpear la pelota.