Contracturas a no acostumbrarse – ciencia y salud laprensa.com.ar dolor lumbar derecho tratamiento

Las contracturas son molestas y dolorosas, de eso no hay duda. Sin embargo, algunas personas se resignan a convivir a diario con la sensación de tener el cuello, los hombros o la espalda en continua tensión. Algunas son tan fuertes que no sólo se sienten sino que incluso se escuchan al hacer algún movimiento que pretende "destrabar" los agarrotados músculos. Y aún así la gente suele creer que no hay nada para hacer al respecto ya que ésta no es más que otra expresión de la vertiginosa vida que lleva la mayoría.

– Las contracturas musculares son definidas como contracciones continuas e involuntarias del músculo o de alguna de sus fibras. En la mayoría de los casos se generan por un desbalance de las fibras musculares, por una desalineación de las estructuras óseas.


– Pueden afectar los músculos de las extremidades y los de la región de la columna vertebral. Estas contracturas son las que comúnmente afectan a gran porcentaje de la gente y que abarcan un grupo muscular como la zona cervical, lumbar o dorsal, lo cual produce -a su vez- mayores subluxaciones vertebrales que afectan el funcionamiento de todo el organismo.

– La contractura aparece esencialmente cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar. Por ejemplo, mantener varias horas una postura inadecuada. Por otra parte, las subluxaciones vertebrales en la columna producen desequilibrios en la musculatura, generando contracturas.

Una subluxación vertebral se produce cuando una vértebra de la columna se desalínea, comprime algún nervio e interfiere en la transmisión normal de impulsos. Puede tener tres causas: traumáticas (accidentes, esfuerzos, golpes); químicas (comidas en mal estado, drogas, tabaco); mentales (nervios, estrés, fatiga).

– La tortícolis se define como una contracción muscular prolongada en la región del cuello que origina dolor e incapacidad de movimiento. La mayoría de los pacientes que concurren a la clínica comentando estos síntomas, presentan una o más subluxaciones en la columna cervical. Por este motivo resulta indispensable el cuidado quiropráctico para la detección, análisis y corrección de dichas subluxaciones vertebrales. De esta manera se logra alinear toda la columna y beneficiar al paciente no sólo mediante la resolución de dolores musculares sino también al permitir ampliar las posibilidades del organismo de gozar de un mayor potencial de funcionalidad.

– Los síntomas pueden ser muchos y muy variados. Pero muchas veces dichos síntomas no son ocasionados sólo por la contractura muscular, sino que pueden generarse debido al inadecuado funcionamiento del sistema de comunicación que tiene nuestro cuerpo: el sistema nervioso central.

– Puede deberse a varias razones, entre ellas el mal funcionamiento del sistema nervioso debido a una subluxación vertebral. Sabemos que todos los músculos reciben información a través de un nervio -que sale de la columna vertebral- desde el sistema nervioso central. Al producirse una subluxación esta información vital puede perderse o alterarse, colaborando con estos cambios del tono normal de los músculos.

– Existen numerosos tratamientos, como fisioterapia y masajes. También es muy importante hacer actividad física en forma regular, pero el cuidado quiropráctico es fundamental para mantener la columna vertebral alineada, libre de subluxaciones, para que el sistema nervioso funcione correctamente y tanto los músculos como todos los otros tejidos del organismo puedan recibir la información necesaria para mantener sus funciones adecuadamente.

– No hay una alternativa a la quiropraxia. Cuando algo esta fuera de lugar hay que corregirlo. Los cuidados de la correcta postura en actividades cotidianas, evitar esfuerzos y situaciones de estrés, evitar malas posturas sostenidas y mantener una actividad física regular son algunas de las recomendaciones que damos a nuestros pacientes.

– No son los síntomas los que hacen que nuestra salud esté en peligro, sino que una presión ejercida en un nervio causado por la alteración biomecánica de una vértebra interfiere en la comunicación del sistema nervioso central con el resto del organismo. Esta interferencia sostenida en el tiempo puede generar condiciones peores que las de una contractura muscular.