¿Cuáles son las causas por las que se produce un desgarro muscular o rotura de fibras de un músculo fisioterapia-online hernia discal lumbar

Cada órgano de nuestro cuerpo tiene una función específica: el corazón bombea la sangre para que el oxígeno y nutrientes que se encuentran en ella puedan alimentar a cada célula del cuerpo, la vesícula biliar almacena bilis para expulsarla durante la digestión y así degradar las grasas de los alimentos que ingerimos, el intestino grueso recoge todos aquellos minerales, vitaminas y agua para ser luego utilizados en nuestro organismo,… El músculo es también un órgano, y se encarga, entre otras cosas, de producir el movimiento y permite desplazarnos de un lado a otro. En este post te hablamos acerca de una de las lesiones más frecuentes del músculo: los desgarros o roturas de fibras.


¿Qué es un desgarro o rotura de fibras?

Un músculo está conformado por células muy particulares: tienen forma alargada y poseen no uno, sino múltiples núcleos. Si se observan con detenimiento éstas células bajo un microscopio, se puede encontrar una serie de líneas y bandas en la célula, que corresponde con las proteínas actina y miosina, las responsables de que la contracción muscular se lleve a cabo al cabalgar una sobre la otra para disminuir la longitud del músculo y poder producir el movimiento.

Aproximadamente el 60% de la población mundial no realiza el mínimo de actividad requerida para mantenerse saludables. El ejercicio es indispensable para que el músculo mantenga su estructura en completo y en el mejor desempeño posible. Edad

Los músculos son estructuras a los que se les provee altas cantidades de sangre, debido a que son estructuras con una alta tasa de actividad metabólica, en relación con otros órganos. Es decir: para que los músculos funcionen es indispensable el oxígeno. La mala circulación crea una falta de oxígeno en el músculo, lo cual lo fatiga y lo hace deficiente ante el manejo de las fuerzas que actúan sobre él. Desnutrición

A través de la alimentación obtenemos todos los nutrientes y proteínas necesarios para mantener la estructura de cada una de las células de nuestro cuerpo. Si un organismo no recibe los nutrientes necesarios (ya sea por falta de alimentos o por una alimentación inadecuada) no se mantiene la estructura celular y se debilita, haciendo vulnerables a los músculos a los cambios de fuerza bruscos. Realizar ejercicio sin calentar

Probablemente la razón por la que muchas personas se desgarran un músculo es por no preparar al músculo a la actividad física que va a realizar a través del calentamiento. Esto es muy común sobre todo en aquellos que se inician en un deporte sin la debida instrucción. Características de un desgarro o rotura de fibras

La rotura de fibras de un músculo se caracteriza por un dolor agudo en una zona específica, y una contracción muscular (reflejo para proteger al músculo). Esto es un problema, ya que éste dato puede dar a pensar que en vez de una rotura o desgarro de fibras musculares se trate de una contractura. ¿Cómo diferenciar entre uno y otro? Pues con una resonancia magnética, una ecografía de partes blandas o algún examen imagenológico especializado se puede determinar la presencia de una rotura de fibras musculares o no; sin embargo existen una serie de signos y síntomas que nos pueden aclarar ante qué estamos tratando:

• Si se produce la sensación de un pinchazo brusco a la hora de realizar ejercicio, nos encontramos ante una rotura o desgarro muscular. Apenas se produce el pinchazo la persona deja de realizar la actividad porque el dolor no le permite continuar en el caso de la rotura de fibras, llegando incluso a sentir miedo por el dolor (caso contrario de la contractura muscular, en donde se puede continuar o avanzar en la actividad sin ningún problema).

• Hematoma días después del pinchazo es evidente que estamos ante un desgarro muscular o rotura de fibras (en la contractura muscular el espasmo no llega a romper al músculo, por lo que no se produce hematoma; sin embargo roturas pequeñas o muy profundas no generan hematoma).

El tratamiento para un desgarro muscular debe de respetar las fases de reparación del tejido muscular. Aquí te dejamos cada una de las fases con sus diferentes objetivos: Fase de protección en el tratamiento del desgarro muscular o rotura de fibras

En esta fase el objetivo principal es el control de la inflamación. La inflamación es un proceso natural del cuerpo en donde llegan a la zona de la lesión todas aquellas células que luego repararán el tejido muscular. Se debe de limpiar la zona de toda célula lesionada y así asentar las bases para las fases posteriores. Sin embargo este proceso debe ser controlado, ya que un exceso de inflamación provoca la desorganización de las células y posteriores fibrosis en el tejido. La inflamación se controla a través de la crioterapia o aplicación de frío, el masaje de drenaje linfático, los emplastos de arcilla roja (que son capaces de reabsorber el hematoma), el vendaje neuromuscular, el reposo y las movilizaciones pasivas. Fase de movimiento controlado en el tratamiento del desgarro muscular o rotura de fibras

Durante esta fase se comienzan a estructurar los tejidos que reemplazarán los tejidos que sufrieron durante la lesión. El objetivo en esta fase es estimular esta estructuración pero de manera controlada, ya que las bases del tejido nuevo son susceptibles a romperse de nuevo si se le aplican fuerzas bruscas. Los tratamientos aplicados en esta fase son la termoterapia, las movilizaciones activas (que no generen dolor y que progresen poco a poco en intensidad), el masaje de drenaje linfático y de relajación y los estiramientos suaves. Fase de vuelta a la función en el tratamiento del desgarro muscular o rotura de fibras

Finalmente, es necesaria la potenciación del tejido para que pueda desempeñar todas las funciones que realizaba antes de lesionarse y con mucha más eficiencia para que no ocurran lesiones futuras. En esta fase se aplican ejercicios activos (que avanzan hasta los ejercicios activos resistidos y el entrenamiento excéntrico del músculo), los estiramientos (que progresan en intensidad) y las maniobras para trabajar las posibles fibrosis formadas (como el masaje tipo Cyriax y la fibrólisis diacutánea).