Dolor en el talón (talalgia) – fascitis plantar ~ tritim – triatlon rosario escoliosis sintomas

La función de la fascia es la de proveer al arco longitudinal del pie de estabilidad y de absorción de impactos. En los fondistas, la inflamación de la aponeurosis plantar es provocada por las tracciones repetidas e importantes en cada impacto y la propulsión del pie.

Si la banda es corta usted tendrá un arco alto, y si es demasiado larga usted tendrá un arco bajo o lo que alguna gente llama pie plano. Una capa de grasa en su talón cubre la fascia plantar para ayudarle a absorber la fuerza del golpe generado al caminar.

Al comenzar a correr, como en otras lesiones debidas a sobrecarga deportiva, se puede desencadenar el dolor sobretodo al comienzo de una sesión de entrenamiento.


Puede disminuir durante la carrera, no reapareciendo hasta el final de la misma, a veces, varias horas después o al final del día. Como no queremos parar de entrenar, caemos en un círculo vicioso, donde con cada entreno agravamos más la lesión, llegando en casos más severos a incapacitarnos para la actividad diaria.

Si la Fascitis Plantar no se trata, puede convertirse en una dolencia crónica, y llevarlo a perder su ritmo habitual de actividad como así también desarrollar sintomatología asociada más compleja, como problemas en el pie, rodilla, cadera y región lumbar, debido al cambio en el patrón normal de la marcha.

El dolor de talón también puede tener otras causas, como por ejemplo, una fractura por compresión, tendonitis, artritis, irritación del nervio o, algunas veces, un quiste. Como existen varias causas potenciales, es importante que el dolor de talón sea diagnosticado correctamente.

La fascitis plantar fue descrita por primera vez en 1812 y se pensaba que era consecuencia exclusiva de una protuberancia en el hueso del talón (espolón calcáneo) que genera presión sobre los tejidos musculares, pero con el paso del tiempo se ha encontrado que al menos en la mitad de los casos no se presentan problemas óseos, sino exclusivamente uso forzado del pie.

•Edad: la pérdida de fuerza de la musculatura intrínseca del pie y la disminución de la capacidad de regeneración a través de los años .A medida que la persona envejece, la fascia plantar pierde su elasticidad y la capa de grasa en el talón se hace más delgada y no puede absorber tanto la fuerza generada al caminar. Esta fuerza adicional lesiona la fascia plantar.

Reposo: La disminución de la actividad o reposo es el principal tratamiento para la Fascitis Plantar, fundamentalmente por la disminución de la carga del peso en el pie. Recuerde que en cada paso, ud. carga 1,5 veces su peso corporal. Además, es recomendable evitar andar descalzo.

Hielo: En fase aguda del dolor, utilizaremos el HIELO. Se aplicará preferiblemente un par de veces al día en bolsas de hielo-gel. También se puede llenar una pequeña botella de plástico con agua y congelarla para hacer rodar el talón y el arco del pie sobre la botella durante unos 20 minutos proporcionando masaje, estiramiento y frío. El frío limita el dolor, la hinchazón, el hematoma y la inflamación.

Fisioterapia: La fisioterapia puede ser útil, pero por su costo y gasto de tiempo, se emplea generalmente cuando han fracasado otros métodos de tratamiento. El objetivo inicial de la terapia física es disminuir la inflamación. Más tarde, se pueden potenciar los pequeños músculos del pie para que presten soporte a la fascia plantar debilitada.

Taping: (vendaje con tiras de esparadrapo adhesivo) puede ayudar a calmar el dolor. Un vendaje tipo Taping limitará la tensión sobre la fascia plantar. También es útil cuando ha habido una ruptura de la aponeurosis, y para atenuar o eliminar las inflamaciones de esta aponeurosis.

Férulas nocturnas: Si los síntomas son persistentes, tal vez necesite usar plantillas o una férula de dorsiflexión nocturna que utilizará mientras duerma, todas las noches.Las férulas nocturnas mantienen el pie extendido a nivel del tobillo, y son un método eficaz de tratamiento. Algunas férulas son bastante caras, pero hay alternativas en fibra de vidrio a un precio razonable.

Cirugía: Rara vez está indicada. Sin embargo, tras 6 a 12 meses de tratamiento conservador, una liberación quirúrgica parcial de la fascia plantar puede estar indicada. La recuperación tras la intervención generalmente es lenta, a menudo no produce una curación completa, y tiene algunas complicaciones potenciales.

Antes de cada entrenamiento, deberíamos rodar suave de 5 a 10 minutos, y después del ejercicio procederemos a realizar además de los estiramientos habituales, los específicos de la planta del pie, para disminuir la probabilidad de lesión en la fascia del pie y las músculo tendinosas.

Ejercicio 1: nos situamos con el pie lesionado sobre la rodilla contra lateral, cogiendo la base de los dedos con la mano, y estirando de ellos hacia atrás hacia la espinilla hasta notar que el arco de la planta del pie se tensa, entonces mantenemos 15’’ y repetimos. Haremos 3 series de 10 repeticiones al día.

Ejercicio 2: En uno de los ejercicios debe pararse contra una pared con una rodilla estirada y la otra flexionada. En ambos casos la planta del pie debe estar apoyada en su totalidad sobre el piso. La pierna que trabaja es la de atrás. Acérquese a la pared con su tronco, sin levantar el talón, como si empujara la pared. Mantenerse en esta posición durante 10 segundos, relajarse y elongar.