Ejercicios para perros con displasia de cadera dolor lumbar y mareos

Si tu perro ha sido operado por su displasia de cadera, puedes manipular con cuidado la articulación afectada u operada, una semana tras la intervención, de acuerdo con el veterinario. Para ello tienes que ponerle a tu perro una cama blanda o almohadillar la cadera afectada.

El dueño del perro debe realizar todos los movimientos sobre el perro y éste debe permanecer tumbado lateralmente, relajado y quieto. Antes de empezar los movimientos pasivos, preparamos al perro con un masaje o aplicando calor en la zona de la cadera.

• Flexión / Extensión: Con nuestra mano derecha vamos a sujetar su pata trasera izquierda a nivel de su rodilla, así su pata se apoya sobre nuestro brazo derecho.


Luego nuestra mano derecha realiza los movimientos, mientras la mano izquierda, colocada sobre su articulación de la cadera, puede sentir signos de dolor y crepitaciones. Movemos la articulación de la cadera lentamente pasando de extensión a flexión rítmicamente unas 10-15 veces.

• Abducción / Adducción: La abducción es la acción de alejar la pata del tronco, mientras que la adducción consiste en acercarla al mismo. Nos colocamos detrás del perro, cogemos su rodilla doblada y efectuamos los movimientos de forma suave unas 10-15 veces.

Es importante que nos aseguremos de que la pata de debajo se quede apoyada en el suelo, y que no se levante tirando. Para los dos tipos de movimientos, tenemos que asegurarnos de que solo la articulación de la cadera se mueva pasivamente, pero solamente ésa.

Al igual que en el masaje, tenemos que desarrollar la sensibilidad del perro, realizando al principio movimientos pequeños y siempre lentos para permitirle relajarse y que el tratamiento no le resulte desagradable. ¡Es importante limitar siempre el dolor del perro al máximo!

Los ejercicios estabilizadores son buenos tanto para un perro con displasia de cadera que no soporta paseos largos como tratamiento conservador para evitar una operación, como para un perro que ha sido operado por su displasia de cadera como rehabilitación muscular.

Esos ejercicios pueden hacerse unas 3 semanas después de la operación, según el tamaño del perro, después de hablarlo con el veterinario. Cuando se utilizan en conjunto con el masaje y los movimientos pasivos, el uso del apoyo y del trampolín se tienen que dejar para el final, pero se pueden aplicar las mismas técnicas descritas en esos apartados.

• Apoyos: Colocamos al perro con las patas delanteras sobre-elevadas en un apoyo: para un perro pequeño el apoyo puede ser un libro grueso. Esta postura provoca la tensión de los músculos de la columna vertebral y las extremidades posteriores.

• Nos ponemos detrás del perro y lo sujetamos para darle equilibrio, agarramos la paletilla del perro y la sometemos a una suave tracción en dirección a la cola (hacia nosotros). Este movimiento fortalece casi todos los músculos del perro: extremidades, abdomen y dorso. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces.

• Luego agarramos la articulación de la rodilla y también la traccionamos hacia la cola, podemos sentir en nuestras manos la relajación de los músculos de la cadera y del tren posterior. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces.

• Mantenemos en alto la articulación de la rodilla y esta vez la presionamos hacia delante, en dirección a la cabeza del perro. Mantenemos algunos segundos y relajamos, repetimos unas 5 veces. Con el tiempo, nuestro perro soportará mejor los ejercicios y sus músculos se irán fortaleciendo progresivamente.

Es imprescindible que el trampolín pueda soportar un peso mínimo de 100kg ya que tendremos que subirnos con él, que tenga un diámetro mínimo de un metro y que tenga la marca TUV. Una buena forma de introducir el trampolín es subiéndonos primero, y con el perro sujeto entre nuestras piernas, esperar algunos segundos o minutos a que se tranquilice y recompensarlo con una golosina cuando se deje manipular.

• Es importante efectuar estos movimientos alternantes lenta y cuidadosamente. Así podremos sentir como el perro juega con sus músculos para mantener el equilibrio. Este ejercicio no es impresionante visualmente pero en realidad ejerce una acción intensa sobre la musculatura, y a la vez que desarrolla la musculatura glútea del perro, lo cansa, así que no se deben hacer demasiadas repeticiones.

• Slalom: Cuando haya transcurrido suficiente tiempo después de una operación de displasia, y de acuerdo con el veterinario, recorrer un slalom puede ser un ejercicio muy bueno: el espacio entre los conos debe ser de 50 centímetros a 1 metro según el tamaño del perro, el cual debe recorrer el slalom lentamente.