Ejercicios para relajar la zona lumbar – utilidad.com escoliosis dorsal izquierda

Tener una mala postura puede provocar con el paso del tiempo grandes dolores de espalda e incluso deformar los huesos. Para evitarlo, lo mejor que se puede hacer es cuidar adoptar buenas y cómodas posturas, tanto al estar de pie como sentados, realizando además ejercicios con movimientos fluidos. Existen técnicas de relajación y estiramientos para la espalda que sirven para relajar la zona lumbar.

• Lo primero que se necesita para realizar ejercicios que ayuden a relajar la zona lumbar, es un cojín cilíndrico que corregirá la postura de la espalda. El relleno del cojín ha de ser de burbujas de corcho blanco, que no es extremadamente duro para provocar incomodidad, ni tampoco tan blando que se deforme con facilidad dificultando la realización de los ejercicios.


• Es importante no olvidar que el cuerpo hay que cuidarlo y que cada persona tiene sus límites. No se debe forzar el cuerpo en ningún momento y se ha de ser consciente de las sensaciones que se producen en el organismo con las diferentes posturas y movimientos a realizar. Para realizar los siguientes ejercicios que ayudan a relajar la zona lumbar, no son necesarios más que unos pocos minutos diarios.

• El cojín anteriormente comentado, es recomendable que tenga una longitud aproximada de 50 centímetros de largo y 15 de diámetro, que son las longitudes óptimas para trabajar varias partes del cuerpo como son la zona lumbar, nuca y columna. Los ejercicios para relajar la zona lumbar son recomendables para personas con lordosis lumbar, dolor de cintura o molestias tras largas caminatas.

• También es eficaz para los dolores menstruales. Para empezar con el ejercicio de relajar la zona lumbar, hay que tumbarse boca arriba, con las rodillas dobladas y recogidas sobre el abdomen. Colocar el cojín debajo del sacro de forma que se mantengan las vértebras de la zona lumbar en posición curva hacia el suelo.

• Se debe permanecer así durante unos pocos minutos, aproximadamente un par de ellos, mientras se respira lenta y profundamente. Una vez que se ha completado éste ejercicio de respiración, retirar el cojín, apoyar las plantas de los pies en el suelo con las piernas flexionadas ligeramente y comprobar que la zona lumbar es más flexible.

• Si el ejercicio se ha realizado correctamente, se podrá comprobar también que se ha variado la distancia entre la cintura y el suelo en la posición final. También puede realizarse un ejercicio similar, tumbándose en el suelo boca arriba sin cojín, levantando una rodilla hacia el pecho dejando la otra estirada en el suelo mientras se respira profundamente. Así unas diez veces alternando las piernas a flexionar.

• Un último ejercicio para relajar la zona lumbar podría ser el siguiente: tumbarse boca abajo, piernas estiradas y los pies juntos en el suelo. Las manos en el suelo por delante del pecho. Inspirar mientras se empuja con los brazos para que queden estirados relajando los hombros y el cuello. A continuación doblar los brazos y soltar el aire. Se puede realizar el ejercicio de diez a veinte veces.