¿Es bueno correr si tienes hernia discal – ¡aquí la respuesta! dolor lumbar y mareos

Cada vez hay más gente a la que le gusta salir a correr para mantener una vida lo más sana posible y, así, combatir el sedentarismo de la vida de hoy en día. Pero, con el paso del tiempo, es normal que surjan lesiones y problemas de salud que nos dificulten hacer deporte de forma constante. Por ejemplo, una lesión de espalda, más frecuente de lo que podamos pensar, es la hernia discal, un proceso muy doloroso y molesto que llega a incapacitar a quién lo padece en las fases más avanzadas. Esta afección se da cuando uno de los discos que se encuentran entre dos vértebras se sale un poco, se forma una protuberancia o hernia, y llega a comprimir la médula espinal, provocando síntomas como el dolor o el hormigueo en las piernas, dando sensación de debilidad.

Si te gusta practicar running y padeces este problema de salud, seguramente te hayas preguntado alguna vez si estos dos aspectos de tu vida son compatibles y qué puedes hacer al respecto. Si quieres saber más, sigue leyendo este artículo de unComo.com y consigue contestar a la la gran duda: ¿es bueno correr si tienes hernia discal? – ¡Aquí tienes la respuesta!

Una hernia discal se da cuando el disco que hay entre las vértebras, que es de un tejido gelatinoso, se hernia o se sale por uno de lados, normalmente llegando a comprimir la médula ósea que pasa por el canal medular de las vértebras. Esto provoca gran dolor, sensación de debilidad, rigidez muscular de la zona afectada y, poco a poco, llega a incapacitar si no se trata a tiempo con fisioterapia y cambios de hábitos o bien, con cirugía. Es bueno que conozcas bien cuáles son los síntomas de la hernia discal para que, en caso de tener más de uno, no demores la visita a tu médico especialista.

Los discos intervertebrales están hechos para resistir la presión y el movimiento de las vértebras, pero siempre y cuando se trate de una presión y un movimiento cambiantes. Los discos vertebrales no están diseñados para que siempre se ejerza la misma presión en el mismo punto, ya que este comportamiento lleva al desgaste del disco provocando primero una hernia discal. Por lo tanto, es más frecuente observar hernias discales en gente con un comportamiento muy sedentario junto con malas posturas, pero también en la gente que ejercita demasiado el cuerpo de forma incorrecta o sin asesoramiento profesional.

Por suerte, hoy en día existe la posibilidad de tratar una hernia discal de formas que alivian el dolor y con métodos que pueden paliar o solucionar el problema, al menos durante unos años, hasta que el desgaste por la edad pueda llevar a repetir la afección. Las hernias discales pueden mejorarse o incluso solucionarse con fisioterapia antes de que se compliquen demasiado, por eso, es recomendable que si crees que padeces este problema o si te lo diagnostican tempranamente, acudas a un fisioterapeuta especializado en este aspecto de la espalda. En casos más graves o avanzados, el médico puede realizar infiltraciones que harán que se ralentice el problema pero no lo solucionarán, por lo que la única solución definitiva es la cirugía.

La respuesta a esta pregunta es que no es bueno correr si tienes hernia discal puesto que, una vez existe la hernia, si corres solo harás que empeorar el problema agravando la hernia y la compresión que esta esté ejerciendo en los nervios que pasan por la columna vertebral. Además, lo más seguro es que llegue un punto en el que la hernia discal te provoque tal dolor que no te permita realizar ejercicio de ningún tipo.

En cambio, sí que es recomendable correr si lo que buscas es prevenir una hernia discal ya que así fortalecerás la musculatura alrededor de la columna vertebral y ofrecerás al disco una variedad de movimientos y presiones que le servirán de masaje y evitarás, así, ejercer presión siempre en el mismo punto del disco debilitándolo. También es recomendable volver a correr para la recuperación de una hernia discal, es decir, cuando el fisioterapeuta o el médico que te hayan curado y tratado la hernia te indiquen que ya puedes volver a correr para fortalecer de nuevo la musculatura de tu espalda, deberás hacerlo despacio, sin forzar, para recuperar el ritmo y permitir que la hernia discal termine de curarse y que tu cuerpo se recupere también de la cirugía en caso de haberla pasado.