Los efectos de una espalda dolorida cuidateplus dolor lumbar cie 10

Un dolor e incapacidad, aunque sean intensos, no afecta tanto a la calidad de vida como una molestia prolongada. Según un estudio realizado por investigadores de la Fundación Kovacs, el grado de incapacidad determina el 27 por ciento de la calidad de vida de los pacientes con dolor de espalda el primer día en que aparece, pero 14 días después condiciona un 58 por ciento.

Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs y autor principal del trabajo, indica que “esto refleja que, más que la intensidad del dolor de espalda o el grado de restricción de la actividad, esto es, incapacidad, que se asocia, lo que determina la merma de calidad de vida es el hecho de que se prolongue.


Un dolor e incapacidad pasajeros, aunque sean intensos, tienen poco impacto en la calidad de vida. De hecho, en esos casos ésta depende en aproximadamente tres cuartas partes (73%) de factores no relacionados con la espalda. Esto refuerza la importancia de adoptar medidas para mejorar el dolor y el grado de incapacidad de manera precoz, evitando que se haga crónico”.

Además de la intensidad y de la incapacidad que acompaña al dolor, otros aspectos psicosociales influyen en la merma de la calidad de vida. Ejemplos de este tipo de factores pueden ser la preocupación por la causa, el significado o las consecuencias del dolor, el miedo a agravarlo con ciertos movimientos o la preocupación porque pueda durar para siempre. “Por eso –señala el experto-, no necesariamente una mejoría relevante del dolor conlleva inmediatamente una mejoría del mismo grado en la incapacidad o la calidad de vida, puesto que estos factores pueden determinar que persista cierto grado de incapacidad o merma de calidad de vida aunque el dolor haya desaparecido”. Tratamientos específicos

Los resultados del estudio también demuestran que mejorías espectaculares del dolor pueden conllevar variaciones casi imperceptibles del grado de incapacidad o la calidad de vida, por lo que cuando se evalúa un tratamiento debe medirse por separado su efecto sobre la intensidad del dolor, sobre el grado de incapacidad y sobre la calidad de vida. Esto también debe aplicarse en la práctica clínica diaria, “pues para definir los objetivos del tratamiento en un paciente concreto es necesario determinar por separado la intensidad del dolor y el grado de incapacidad en su caso específico, con el fin de decidir fundadamente si sólo hay que aplicar tratamientos para el dolor o también para el grado de incapacidad”, afirma el presidente de la Fundación Kovacs.

La intensidad del dolor y la pérdida de calidad de vida tienen una gran repercusión personal, pero la mayor parte del coste social no depende de esos factores, sino del grado de incapacidad, puesto que la restricción de la actividad tiene repercusión laboral, y el dolor de espalda es el principal motivo de absentismo laboral. Además, se ha comprobado que algunos tratamientos son eficaces para mejorar el dolor pero no influyen en el grado de incapacidad, y viceversa. Por ejemplo, los fármacos han demostrado mejorar el dolor, pero no la incapacidad; la educación sanitaria mejora la incapacidad, pero no el dolor; y la intervención neurorreflejoterápica (NRT) ha demostrado mejorar ambos aspectos. Para valorar la situación de cada paciente es necesario utilizar instrumentos que hayan demostrado ser válidos para medir específicamente cada uno de esos parámetros, y para poder hacerlo sistemáticamente en las consultas esos instrumentos deben ser sencillos y preferentemente autocumplimentables.

Este estudio –que cuantifica la influencia del dolor de espalda y la incapacidad sobre la calidad de vida, y determina la relación entre los tres parámetros- se realizó con 195 pacientes con dolor lumbar, a los que se valoró dos veces; el primer día que acudieron a su médico de Atención Primaria y 14 días después. En ambas ocasiones se determinó por separado la intensidad de su dolor, el grado de incapacidad y su calidad de vida usando instrumentos que habían sido previamente validados y habían demostrado ser válidos, sensibles y fiables para este fin. Posteriormente se analizó la correlación entre la variación de estos parámetros.