Me duele la espalda al respirar causas y remedios – beevoz dolor lumbar lado izquierdo

El dolor de espalda que produce una sensación de incomodidad al respirar, puede ser por varios motivos, algunos tan graves como una afección cardíaca o cancerígena, otros delicados como un daño causado por malos hábitos que han generado un impacto profundo con el paso del tiempo; o bien, por lesiones musculares que podrían solucionarse con descanso, relajación y algunos tratamientos pasivos.

Algún malestar haciendo ejercicio, un accidente o simplemente el estrés, pueden ser motivo también para generar lesiones musculares que lleguen a dañar el tejido muscular en la espalda, generando así una posible sensación de dolor al respirar cuando se encuentran músculos relacionados, que es altamente probable por el movimiento de la respiración.


Incluso con nuestro propio peso o con algún esfuerzo súbito, se pueden generar torceduras en músculos o tendones; lo cual, dificulta el movimiento generando sensaciones de dolor; no obstante que, en los casos más ligeros, comenzará a calmar tan sólo con el descanso y la relajación.

Dependiendo de la intensidad del malestar, los médicos pueden llegar a recetar antiinflamatorios, relajantes musculares y en caso de ser necesario, algún medicamento para el dolor, así como solicitar vistas en Rayos X para descartar afectaciones más graves.

Si se trata de una lesión causada por un esfuerzo físico o haber realizado actividad deportiva fuerte, se puede buscar aliviar la tensión de los músculos con estimulación suave y relajante en la espalda; por ejemplo con una pelota entre la columna vertebral y la pared, flexionando las rodillas para dejar caer la pelota al punto de sentir relajación en las partes más afectadas.

La espalda y el sistema respiratorio se encuentran íntimamente ligados; los daños provocados por el paso del tiempo y malos hábitos de postura o ejercicio en los músculos de la espalda, pueden generar aún más dolor con el movimiento muscular persistente de la respiración, lo cual puede volverse también una afección crónica.

El sedentarismo, una manipulación inadecuada de objetos pesados o malas posturas, son algunas de las cuasas que van propiciando este tipo de dolencias; generando condiciones congénitas como la escoliosis, la cual debilita de forma notable los músculos, nervios y las coyunturas; añadiendo presión en la parte inferior de la espalda.

Entre las lesiones habituales que generan este tipo de dolores, están las contracturas, las cuales pueden ser tratadas por fisioterapeutas a través de masajes encaminados en estirar e incrementar la fuerza de los músculos en la espalda, para lo cual también se llegan a implementar técnicas como la acupuntura.

Este tipo de problemas se pueden reducir haciendo ejercicio de forma regular, y manteniéndonos en buena forma física, sin realizar esfuerzos que superen nuestras capacidades y cuidando la postura desde el calzado, el cual es importante para mantener un paso firme que nos permita evitar posibles consecuencias de una mala postura.

De forma exclusiva para este tipo de dolor crónico, se pueden implementar también compresas tibias para permitir una mejor circulación y reducir la tensión muscular, aunque esto es algo que no se recomienda nunca en las lesiones musculares, donde puede aumentar la inflamación, que es uno de los objetivos que se busca aminorar.

Asimismo un dolor de este tipo puede llegar a ser síntoma de algún mal cardíaco o pulmonar, lo cual puede tener impacto en la caja torácica y consecuentemente en el movimiento de la respiración; en este caso se requiere realizar estudios de laboratorio concretos con la coordinación de un profesional médico, quien pueda descartar algún mal de gravedad, o bien, determinar una ruta precisa y oportuna para su tratamiento.