¿Qué es la rizolisis ¿cuándo está indicada ¿cuáles son sus riesgos escoliosis levoconvexa

La rizolisis (rizotomía) es uno de los procedimientos recomendados habitualmente desde las Unidades del Dolor para mejorar a medio y largo plazo el dolor lumbar (lumbalgia), cervical (cervicalgia) o dorsal (dorsalgia) que se origina en las facetas o articulaciones zigoapofisarias.

Estas articulaciones forman parte de las vértebras y contribuyen a estabilizar los movimientos de la columna. Su alteración degenerativa (artrosis facetaria) o sobrecarga inflamatoria (esguince, artritis o inflamación) son causas muy frecuentes de dolor de espalda.

Seguro que alguien de tu entorno se queja de dolor lumbar al levantarse de la cama por las mañanas. Y le cuesta mucho enderezarse; sus molestias van remitiendo según va haciendo sus actividades rutinarias de la vida diaria: se ducha, se viste…


Otra de las indicaciones más habituales de la rizolisis es el esguince o latigazo cervical que se produce en muchos accidentes de tráfico por mecanismo de flexoextensión brusca tras un impacto de alta energía. ¿Qué es una rizolisis (rizotomía)?

Se trata simplemente de la “denervación” normalmente por radiofrecuencia (“rizolisis por radiofrecuencia”) de las terminaciones nerviosas que inervan las articulaciones facetarias de las vértebras en tu espalda. También puede realizarse la rizolisis química infiltrando fármacos (Trigón o Betametasona).

Solo cuando haya sospecha de que los nervios próximos a las articulaciones facetarias de tu columna sean probable causa de tu dolor; la exploración clínica y el apoyo de pruebas de imagen pueden ser suficientes para tener un buen diagnóstico. Y siempre que otros tratamientos conservadores no hayan dado el resultado esperado y tus molestias sean de larga duración, intensas y te impidan llevar una vida normal… Solo en estos casos tus médicos pueden llegar a ofrecerte la realización de una rizolisis cervical (cervicalgia), rizolisis dorsal (por dorsalgia) o rizolisis lumbar (por lumbalgia) para aliviar tu dolor.

La rizolisis se aplica habitualmente para calmar el dolor si está bien localizado y no se irradia (se extiende) a otras zonas. Y siempre que no sientas pérdida de fuerza, sensibilidad o reflejos en brazos o piernas. Si esto ocurriera el origen de tu dolor podría ser distinto. Como se realiza la rizolisis

Para confirmar tu diagnóstico y así determinar que el dolor tiene realmente su origen en las articulaciones facetarias (dolor facetario) tus médicos pueden recurrir a realizar una infiltración o bloqueo diagnóstico de los nervio encargados de inervar las facetas con anestésicos y antiinflamatorios (esteroides).

Si como esperamos mejoras, tu médico realizará semanas después la denervación mediante radiofrecuencia (rizolisis) de los nervios implicados en tus molestias. Y es normal que repita la técnica en más de un nivel vertebral mediante varias punciones (porque a las articulaciones facetarias generalmente llegan terminaciones nerviosas que parten de vértebras contiguas).

La mayoría de los pacientes pueden hacer vida prácticamente normal casi desde el primer día; solo es necesario un relativo reposo… En cualquier caso no te agobies si pasados unos días no notas demasiada mejora. Muchos pacientes no notan de verdad el efecto beneficioso de la rizolisis hasta pasada una o dos semanas.

Realmente sus riesgos más graves son afortunadamente excepcionales y tienen que ver con la difusión excesiva del anestésico local, una lesión accidental de un nervio de la vecindad, o mas raro aún, con la infección o el sangrado de la zona tratada. Si notas fiebre o adormecimiento de brazos o piernas, deberás acudir a Urgencias.

Pero lo más normal es que la técnica esté bien indicada y realizada: notarás una clara mejoría y pronto podrás empezar a hacer vida normal incluyendo los ejercicios de rehabilitación recomendados para evitar o reducir la intensidad de nuevos episodios de dolor facetario.

Su precio es muy variable; podría costarte de 1.500€ a 2.000€ hasta 6000 euros dependiendo del centro al que acudas. Tal y como te hemos recomendado en anteriores ocasiones, no tengas miedo a pedir presupuesto y a solicitar información sobre las posibilidades de financiación.