Tengo hernia hiatal. ¿cómo se trata la hernia de hiato ¿qué puedo hacer para mejorar contractura lumbar tratamiento

La sintomatología a la que hace referencia en su consulta es, en primer lugar y para tranquilizarle, una cuestión común en las consultas de digestivo: aunque por la abundancia de sintomatología que refiere y por la repercusión y limitaciones que ésta tiene sobre su vida ordinaria merece que lo tratemos de una forma esquemática ya que además veo que ha hecho lo más sensato, que es ponerse en manos de médicos.

En primer lugar refiere que padecía cólicos al riñón que se trató con antinflamatorios (AINE) y Buscapina, antes de tratarlos de forma definitiva con litotricia. Es bien sabido que los antinflamatorios no esteroideos o AINE pueden provocar lesiones en la mucosa (revestimiento interior) del estómago, hasta el punto de que en los individuos que consumen de forma crónica dosis completas de AINE revelan aspecto endoscópico normal en alrededor de un tercio de los casos, aproximadamente el 50% presenta erosiones (tipo arañazos) o petequias (punteado hemorrágico similar al observado en la picadura de pulgas), o ambas cosas, y el 5 al 30% tienen úlceras endoscópicas (verdadera herida dentro del estómago).

Usted refiere que padece de hernia de hiato, que no es otra cosa que la protrusión de una parte del estómago a través del diafragma hecho que desde el punto de vista estadístico es bastante común: 5 a 7 cada 1000 habitantes la padecen siendo muchas de ellas asintomáticas, aunque en ocasiones pueden producir dolor o molestias que incluso pueden parecer un infarto de miocardio.

De forma general todas las medidas que le han comentado (elevar la cabecera, no llevar ropas apretadas ni bebidas gaseosas, etc.) son efectivas y más si añadimos un antiácido y un procinético para mejorar la progresión del bolo de la comida. El problema fundamental en la hernia de hiato es el daño que hace el ácido en la frágil mucosa del esófago, que al contrario del estómago, no se encuentra preparada para soportar su acción y acaba erosionando o produciendo “cicatrices” que a la larga puedan dar serios problemas.

Como decía en la mayoría de las ocasiones pueden tratarse con medicamentos pero como el defecto es anatómico hay ocasiones en los que la cirugía está indicada, sobre todo en las que existan complicaciones como las mencionadas. La cirugía consistiría en colocar el estómago en su posición original y “achicar” el orificio del diafragma para que no vuelva a producirse. Esto se puede hacer por la vía clásica laparotómica (“abriendo el abdomen”) o laparoscópica (introduciendo aire en el abdomen y realizar la intervención a través de unos pequeños orificios). El hecho de existir un test de Helicobacter positivo indica la presencia de éste gérmen en el estómago, que tiene la facultad de producir una mayor acidez y provocar las lesiones mencionadas.

Este germen, como cualquier otro se trata con antibióticos, pero tiene la peculiaridad de ser bastante resistente a los mismos por lo que hace preciso asociar dos al menos junto al omeprazol y en ocasiones hay que repetir este tratamiento varias veces hasta lograr su erradicación, que se consigue en el 98% de las ocasiones. Por último, el barro en la vesícula biliar puede originar que la bilis allí concentrada, se vuelva más espesa y produzca una coledisquinesia o motilidad alterada de la vesícula, provocando que la “anormal” contracción de la misma sea dolorosa con dolor de tipo cólico situado en el lado derecho del estómago, debajo de las costillas y que se puede irradiar hacia el omóplato. Muchas veces este “barro biliar” que se ve en la ecografía puede contener microcristales o pequeños cálculos que se pueden introducir en el conducto pancreático (ya que suelen tener una desembocadura común) y producir pequeños o grandes incrementos en la amilasa indicando de esta manera inflamación pancreática (pancreatitis).

El tratamiento a la larga también puede conllevar cirugía para extirpar la vesícula si fuera el caso. Estos síntomas anteriormente citados son datos teóricos que aplicados a un paciente determinado pueden tomar multitud de aspectos ya que el carácter, su estado psíquico, su educación y nivel socioeconómico y muchos otros detalles como el del estrés que padece desde hace años (“de toda la vida” según Ud. lo relata). hacen necesario el lema del Dr. Marañón de “no hay enfermedades sino enfermos” y haya que aplicar de forma individualizada los tratamientos, por lo que le reitero mi felicitación por haberse puesto en manos de especialistas para su tratamiento.

Para concluir respondo a sus preguntas: ¿Debo concluir así siempre?, ¿Hay otros remedios? ¿He tenido o no úlcera? ¿Cómo se cura la hernia de hiato? ¡Por supuesto que no va a seguir así siempre y debe seguir andando en bicicleta sin ninguna duda!. Habrá que encontrar la solución a su problema y tratarlo de la forma más adecuada sin olvidar que además del tratamiento del especialista, de alguna forma Ud. tiene que ayudar a su mejoría, evitando aquellos factores que puedan influir en su curación, por ejemplo: Ud. tiene el estómago delicado y antecedentes de una úlcera por haber tomado antinflamatorios pues, ¡ya sabe que jamás debe tomar aspirina ni derivados ni otro AINE que se lo puedan volver a provocar, o fumar o tomar sustancias que produzcan hiperacidez como el café o el tabaco, como le habrán indicado sus médicos!